Static Age Fine Tuning, una fuente digital de estilo display creada por Digital Graphic Labs, captura la esencia de las pantallas hackeadas de finales de los 90. Las letras lucen pesadas y compactas, pero se fragmentan en los bordes con un ruido de píxeles tembloroso, lo que le da a toda la tipografía un aire inestable, mecánico y como si sufriera interferencias en la transmisión.
Gracias a esto, es ideal para flyers de música rave, títulos de videojuegos, pósteres cyberpunk, portadas de discos y rótulos que requieran un pulso digital áspero. Como fuente gratuita, funciona mejor donde la propia palabra marca el tono: los titulares cortos, las frases de portada y los logotipos son los que mejor aprovechan su silueta fracturada.