Pot Roaster, la tipografía de estilo cómic dibujada a mano por Chris Brown en 1998, luce como las letras de un cuento infantil, trazadas con pincel y rematadas con pequeñas terminaciones redondeadas. Las letras transmiten un aire desenfadado y divertido, con curvas dinámicas, un ritmo irregular y un rebote algo caótico que mantiene el estilo fresco en lugar de simplemente infantil.
Es ideal para carteles, portadas de libros infantiles, branding de cafeterías, títulos de fanzines e invitaciones, donde se necesita una fuente gratuita que sea informal y con personalidad, sin llegar a ser demasiado pulida. Úsala para titulares cortos, tarjetas de título o citas destacadas, especialmente cuando esas puntas redondeadas y curvas tambaleantes puedan decir todo por sí solas.