Mississauga, diseñada por Ray Larabie en 1999, es una tipografía con serifa gratuita de formas altas y estrechas. Sus remates puntiagudos otorgan a las letras un perfil afilado y vertical. Gracias a sus trazos finos y sus pequeños puntos redondeados, mantiene una forma nítida y legible, sin llegar a ser recargada.
Mississauga es ideal para cabeceras de revistas, portadas de libros, invitaciones, menús, logotipos y títulos de carteles, donde su ritmo estrecho aporta un aire compuesto y ligeramente formal. También añade un toque pulcro a los empaques y pies de foto cuando una tipografía con serifa estándar resulta demasiado común para textos cortos.